Los cambios que desestabilizan

En septiembre de 2017 este proyecto estaba tomando forma y, lo que llevaba años siendo un sueño, por fin iba de buen camino. Habían pasado 2 meses desde que había vuelto a mover mi cuerpo trás unos 4 años sin entrenar. El verano, además, ayudaba a mantener una alimentación más saludable y ya notaba algún cambio físico, como la disminución del tamaño de mi doble mentón… pues sí, eso mismo!

Pero los cambios más importante que estaba consiguiendo no eran a nivel físico. Cuando me di cuenta de que para cambiar mi cuerpo necesitaba también otros cambios en mi vida, allí fue cuando empecé a ver resultados. En el post “Cómo acepté mi cuerpo y por qué decidí cambiarlo” te cuento sobre un proceso de aceptación y la decisión de seguir adelante. En el post “No te centres solo en un cambio físico” te cuento, además, un aprendizaje importante que me llevó a escoger el buen camino.

En septiembre, además, estaba a punto de llegar otro cambio importante que hacía tiempo que buscaba. El 1 de octubre me iba a mudar de piso… pero el 19 de septiembre me lo cancelaron todo. Estaba en pleno curso para ser coach nutricional y con un montón de otras cosas que necesitaban de mi tiempo y mi atención. Pero me había puesto en la cabeza que quería cambiar de piso sí o sí, y así fue como conseguí encontrar tiempo para buscar un apartamento. Con la desventaja de que ese tiempo lo saqué de mi cocina, de mis rutinas y de mis nuevos hábitos saludables. En el post “Cómo mantener tus hábitos saludables aunque el destino esté en tu contra” te cuento cómo reaccioné.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

[addtoany]