Cómo mantener tus hábitos saludables aunque el destino esté en tu contra

Septiembre del 2017 fue para mi el mes que marcó el inicio de este “viaje hacia unos 40 saludables” y como tal, el inicio de una nueva etapa de mi vida. Estaba muy emocionada por todo los cambios positivos que estaba viviendo, hasta que, algo fuera de mi control me empujó fuera de mi carretera.

En octubre iba a mudarme de piso, un cambio que hacía muchos meses que estaba buscando, pero el 19 de septiembre me lo anularon todo.  

De inmediato intenté buscar otro piso y para eso tuve que sacar tiempo de donde no lo tenía.

Mi rutina de vida saludable desapareció de repente. Ya no conseguía ir a hacer la compra y menos aún a prepararme mis comidas y eso me hizo sentir como si volviera para atrás y como si el pequeño avance que había conseguido hubiera sido completamente inútil. Aún así, me había puesto en la cabeza que iba a conseguir ese cambio de piso sí o sí. Algunos dirían que soy testaruda…

Encontrar el lado positivo

Hicieron falta dos visitas al médico para que me parara un momento a analizar por lo que estaba pasando. Y para que, por fin, me diera cuenta de que todo ese estrés no merecía la pena.

Pero me quedaba una pregunta sin contestar. ¿Por qué estaba teniendo tanta mala suerte si había trabajado tanto en buscar ese cambio?

En el diccionario de la Real Academia Española la palabra “aceptar” tiene estos dos significados:

Elegí aceptar y recibir lo que el destino había elegido por mi en ese momento, y la respuesta a mi pregunta de por qué estaba pasando por todo eso fue la siguiente:

“No es mala suerte, sino que probablemente el destino te quiere traer algo mucho más bonito”.

Esa aceptación me devolvió el tiempo que necesitaba para lo que me importaba de verdad: cuidarme.

A veces nos pasan cosas inesperadas que consiguen modificar nuestro equilibrio y nos hacen perder el norte. En esos casos es fundamental volver a concentrarnos en nuestros objetivos y en lo que de verdad nos importa.

Porque lo que cuenta no es mantener siempre un equilibrio, sino aprender a volver a él cuando pase algo que lo altere.

Y tú, ¿cómo reaccionas delante de cambios inesperados? ¿Consigues mantener tus hábitos de vida saludable?

Cuéntamelo dejándome un comentario aquí abajo. Y si crees que este post puede ser interesante para alguien que conoces, no esperes más y compártelo.

Mil gracias por pasarte por aquí.

Un abrazo grande y feliz vida saludable,

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