Motivación nutricional – Cómo motivarnos para comer sano

¿Cuántas veces dijiste que empezarías a comer sano, sólo para darte por vencido después de unos días? ¿Por qué estamos tan motivadas al principio, pero luego perdemos esa motivación a lo largo del camino?

Hay muchas respuestas a estas preguntas, pero la buena noticia es que, independientemente de las razones, hay estrategias para mantener nuestra motivación nutricional chispeante.

Un plato con una ensalada

Encuentra tu verdadera razón

Establecer un objetivo es fácil. Profundizar en el porqué queremos alcanzar esa meta puede ser más difícil

En algunos casos, podemos estar motivados por las razones equivocadas, tal vez queremos hacer feliz a alguien o estamos buscando un sentimiento de pertenencia. 

Si estamos motivados por la razón equivocada, es difícil mantener la motivación porque, en el fondo, estamos trabajando en algo que realmente no queremos hacer. 

Siéntate y tómate unos momentos para entender la razón concreta por la cual quieres comer sano. Nadie te va a juzgar por ello, así que trata de cavar profundamente y escribir ESA razón. 

Una vez que hayas encontrado esa razón en específico, será más fácil seguir tu progreso. Por ejemplo, si quieres perder peso para volver a caber en esos vaqueros que has estado guardando en tu armario, pruébalos una vez al mes y verás cuál es el progreso que llevas. 

Revisa regularmente tu razón

La motivación y la fuerza de voluntad no siempre están disponibles, así que asegúrate de revisar tu razón de vez en cuando. 

Una vez que hayas encontrado tu verdadera razón, escríbela y tenla siempre a la mano. 

Pega un post-it en el baño, junto a tu mesilla de noche, o escribe una nota en tu teléfono y pon una alarma para leer esa nota una vez al día, o quizás cada dos días o dos veces al día. ¡Tú decides!

Divide el objetivo final en pequeños objetivos

Si no vemos resultados pronto, queremos rendirnos, sin embargo, debemos tener en cuenta que la paciencia es nuestra aliada. 

Para cambiar nuestros hábitos alimenticios para comer sano, tenemos que aprender cosas diferentes:

  • A lidiar con los antojos.
  • A elegir comida sana cuando se come fuera.
  • Acostumbrarse a los nuevos alimentos.
  • Entender los cambios en nuestras papilas gustativas.

No podemos aprender todas estas cosas a la vez porque es abrumador y es un proceso que lleva tiempo. 

Así que, para lograrlo, podemos encontrar pequeños objetivos como, por ejemplo, evitar comer esa chocolatina, o croissant que comemos todos los días, o asegurarnos de comer un puñado de verduras todos los días. 

Lograr los pequeños objetivos nos hace sentir como si realmente estuviéramos progresando y tarde o temprano también veremos resultados en los grandes objetivos.

Lleva la cuenta de los pequeños resultados

El objetivo de comer sano requiere diferentes tareas y, como ya hemos señalado, paciencia. El objetivo final puede parecer enorme, aunque pensemos que nunca lo alcanzaremos.

Llevar la cuenta de las pequeñas victorias es lo que puede disparar nuestra motivación para seguir adelante, invirtiendo energía en la tarea. 

Puede ser tan fácil como usar este registro de hábitos gratuito y marcar cada día que has alcanzado tu meta o que has repetido tu hábito. 

Registro de hábitos descargable gratis

Puedes tener un registro para cada hábito; puedes usarlos en línea o puedes imprimirlos.

Un hábito alimenticio saludable podría ser: comer una fruta al día, no comer tu chocolate diario, o usar menos azúcar en tu café.

Realmente puede ser sólo un pequeño cambio que estás tratando de implementar. 

Después de unas semanas, ver el registro lleno de marcas de verificación, puede ser un gran estímulo para tu motivación nutricional. 

Y si no ves todas las marcas de verificación que te gustaría tener, tal vez también sea una gran motivación para mejorar el próximo mes. 

Si crees que registrar tus hábitos puede ser motivador, prueba este registro de hábitos diarios.

Inspírate en la lectura

Encuentra fuentes creíbles que te ayuden a entender qué es la mejor comida para ti; tal vez incluso recetas para añadir a tu lista de favoritos o a un plan de comidas

Hay muchos documentales, recetas y recursos en línea que pueden mantener tu motivación nutricional. 

Si estás buscando libros, echa un vistazo a esta lista de libros que me han ayudado en mi cambio a un estilo de vida más saludable. 

Siempre ten cuidado con toda la información errónea que hay y mantenla crítica. Eliminar grupos de alimentos de tu dieta, comer alimentos producidos en un laboratorio o ingerir polvos y suplementos no es comer sano. 

Aprender a preparar recetas hechas con ingredientes naturales saludables y crearlas en tu cocina para alimentar tu cuerpo, es como se ve la auto-inspiración. 

Inspírate con pósteres

Algunas personas encuentran motivación simplemente leyendo frases motivacionales en pósteres que tienen colgados alrededor de la casa.

Si te estabas preguntando cómo podrías conseguir los pósteres de la foto, es fácil, simplemente haz clic en el botón aquí abajo.

El positivismo es el enfoque

Escucha tus pensamientos y reconoce cualquier comentario negativo. Si encuentras alguno, corrígelo en voz alta. 

Por ejemplo, una nueva receta que probaste resultó ser incomestible. Tu primer pensamiento podría ser: “soy pésima en esto. Nunca podré comer sano”. 

Ese es un pensamiento muy negativo que puede ser corregido diciéndote a ti mismo en voz alta: “no, no soy pésima. Sólo estoy aprendiendo y es normal cometer errores. Aprenderé a comer sano y haré recetas deliciosas”. 

No te enfoques en lo difícil que pueden ser las cosas, sino más bien en encontrar soluciones cuando las cosas se vuelven difíciles. 

Come lo que te gusta

Un bol desde arriba con ingredientes de varios colores

Comer alimentos que sabemos que son saludables para nosotros, pero no nos gustan, o nuestro cuerpo no acepta, hace que comer sano se sienta como un esfuerzo o incluso una tortura. 

Sí, la coliflor y el brócoli son muy sanos, pero si te hinchas cuando los comes y tu cuerpo se siente incómodo, no los comas o cómelos en cantidades reducidas

Si descubres que realmente disfrutas del sabor de ciertos nuevos alimentos, pero tu cuerpo necesita acostumbrarse a ellos primero, entonces intenta introducirlos lentamente. 

Cómelos en pequeñas porciones y tu cuerpo se adaptará a ellos.

Ten en cuenta que, a medida que elimines los alimentos no saludables ricos en sabor, tus papilas gustativas cambiarán y comenzarás a apreciar los sabores de una manera diferente. 

Esto significa que los alimentos que evitabas en el pasado porque no te gustaban los sabores, quizás los disfrutarás una vez hayas iniciado tu viaje hacia una nutrición más saludable. 

Así que, aunque tu dieta esté lejos de ser saludable, debe haber algunos alimentos naturales que realmente te gusten y disfrutes comerlos. Haz de ellos tus alimentos básicos y ve introduciendo lentamente nuevos alimentos. 

Organízate

La mejor manera de ser constante cuando se come sano es ser organizado, especialmente cuando se empiezan a hacer cambios. 

Echa un vistazo a tu calendario para ver cuándo tienes tiempo de ir al supermercado y posiblemente hacer un Plan de Comidas o Batch Cooking

El secreto para evitar comprar comida lista para llevar es tener una deliciosa comida ya hecha y lista para comer en casa. 

Y el secreto para evitar comprar una merienda en la máquina expendedora, es llevar contigo una merienda saludable que te guste.

Tal vez prefieras encontrar un bloque de tres horas en el que puedas hacer alguna preparación. Quizás te gusta cocinar todos los días después del trabajo, pero necesitas tener los ingredientes ya en casa. 

O tal vez, lo que necesitas es planear tu semana con hábitos saludables, incluidos aquellos relacionados a la nutrición.

En ese caso, este planificador para una semana saludable podría interesarte.

Un planificador una semana saludable

Encuentra la mejor estrategia para ti. 

Busca un compañero a quien rendir cuentas

Tratar de mantener hábitos alimenticios saludables puede ser muy difícil si estamos rodeados de personas que están constantemente comiendo comida basura y no apoyan nuestras elecciones. 

Puedes pedirle a tu familia y amigos que eviten hacer comentarios sobre tus hábitos alimenticios. Incluso puedes intentar motivarlos para que también se animen a cambiar sus hábitos alimenticios.

Sin embargo, si no están dispuestos a hacer cambios en su dieta y no son los mejores partidarios, busca apoyo en otro lugar. 

Hay grupos de Facebook, o comunidades en línea dónde puedes ponerte en contacto con otras personas que están en el mismo barco que tú. Puede que tengas la suerte de encontrar un compañero a quien rendir cuentas y con quien puedas compartir tus progresos y tus dudas. 

No seas tímida a la hora de pedir apoyo; es normal que necesites ayuda en estas circunstancias. 

Y si sientes que necesitas ayuda profesional, pídela.

Si es la primera vez que lees uno de mis artículos, soy nutricionista y coach nutricional.

En mi página de sesiones privadas, explico en detalle como podría ayudarte. No dudes en ponerte en contacto si tienes alguna pregunta. 

Un banner con la frase "¿Necesitas ayuda para cambiar a un estilo de vida saludable?" y un botón "Sí"

Como siempre, mil gracias por pasarte por aquí y si crees que este contenido podría ayudar a alguien que conoces a dar un paso hacia un estilo de vida saludable, no lo dudes y compártelo ya. 

Feliz vida saludable,

¡Felices comidas saludable!

Un abrazo fuerte,

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