Reflexiones sobre la tercera década de mi vida

A solo un mes de entrar en la cuarta década de mi vida me he tomado un tiempo para analizar lo que pasó en la tercera. Durante mi viaje a Malasia conocí a una mujer que le comentaba a algunas veinteañeras que una vez que se pasan los treinta años de edad, todo va empeorando. Personalmente no estoy nada de acuerdo.

Es verdad que algunos cambios físicos que iremos viviendo quedan fuera de nuestro control, pero para muchos aspectos de nuestra vida somos todavía nosotras mismas quienes seguimos tomando las decisiones. Nuestra mente es poderosa, y si queremos pensar que todo irá empeorando eso es lo que pasará, pero una actitud positiva y un poco de cuidado personal pueden hacer maravillas.

Claudia Reflecting on her 3rd decade

Los cambios en el cuerpo de una mujer

Durante el transcurso de su vida, la mujer pasa por varios cambios hormonales y metabólicos y es muy probable que se noten las diferencias al pasar de una década a otra, aunque los cambios no ocurren de un día para otro, sino más bien paulatinamente y sin tener mucha conciencia de ellos.

En mi caso personal recuerdo que se juntaron dos hechos importantes que llevaron a un tal aumento de peso que tuve que deshacerme de la mitad de mi ropa.
Cuatro meses antes de cumplir los 30 me puse muy enferma de la garganta y tuve que tomar cortisona, un medicamento cuyo efecto secundario es hinchazón o ganancia de peso debido también al aumento de apetito.
Al haber ganado peso, decidí apuntarme al gimnasio y por consecuencia empecé a tener más hambre, lo que me llevó a ingerir más cantidades de comida que, al tiempo, no era saludable.

Llegué a ganar unos cuantos quilos demás, tanto que algunos amigos que no veía desde hace meses, y que me conocieron siempre muy delgada, se quedaron muy sorprendidos al verme tan rellenita.

Así era como me veía yo a los 24 y 26 años, comía una cantidad excesiva de comida ultra-procesada, nada de verdura y mucho azúcar, y el único “deporte” que solía hacer era salir con mis amigos. Hasta que llegaron los 30 y me di cuenta de que las cosas habían cambiado… para siempre. Ojalá alguien me hubiera avisado con un poco de adelanto 😀
Ah, y para que sepas mi estado mental de entonces, en esa época me veía gorda…

Claudia at 24yo in Zaragoza

Claudia at 26yo in Sardinia

El mito de los resultados milagrosos y las estrategias de los demás.

Lo que más vende en el mundo de la vida saludable son, por un lado las dietas y productos que prometen hacerte conseguir un cuerpo maravilloso en tan solo pocas semanas, y, por otro lado, los métodos probados por expertos que han conseguido resultados extraordinarios.

En mi afán de querer perder esos kilos que había ganado con la llegada de mis treinta, me he quedado con estas dos lecciones de vida:

          1. Las dietas y los métodos milagrosos NO funcionan

Aunque en estos últimos años he estado trabajando en mi paciencia (y aún me queda mucho por aprender) mi actitud siempre ha sido de: si quiero algo, lo quiero YA. Si a esto le sumamos el hecho de que solía creer en las soluciones milagrosas, te puedes imaginar cuál fue mi reacción cuando al llegar a los 30 tuve ese cambio importante en mi cuerpo.

Me gasté mucho dinero en intentar perder peso, compré parches y pocilgas que prometían milagros, probé muchísimos tipos de tratamientos y seguí consejos de personas que habían alcanzado resultados fantásticos. Sin embargo, nunca nada funcionó.

          2. Las estrategias de los demás NO son universales

Por lo que concierne las estrategias de otros, he llegado a la conclusión de que no todas las estrategias pueden funcionar para todos porque cada persona, y cada cuerpo, es diferentes.

No digo que las estrategias de otros no sean útiles, sino que en lugar de considerarlas como un “sigue este método a ciegas” deberían considerarse como una guía que nos indica una nueva dirección o nos sugiere una idea que no llegamos a considerar antes.

Aprovecho este tema para remarcar que éste es justamente el propósito de mi blog. Quiero darte unas directivas que puedas seguir y no una fórmula mágica que te hará conseguir resultados inesperados en las 2 semanas previas a tu cuadragésimo cumpleaños.

Mi objetivo principal es que te quedes con las siguientes líneas guía que cada persona debería constantemente tener presente:

  1. Alimentación equilibrada
  2. Ejercicio
  3. Equilibrio mental y emocional = conocimiento personal y no stress
  4. Descanso

Y lo más importante que tienes que tener siempre en cuenta es que

No hay que tener prisa, porque los resultados que llegan despacio son los que vienen para quedarse.

Learn to love yourself - claudiacanu.com

Aprender a conocerse, quererse y no juzgarse

La razón por la cual nos solemos juzgar a nosotras mismas es porque nos encanta compararnos con los demás y, por casualidad de la vida, las demás personas suelen tener todas esas características que nos encantan y que nos gustaría tener nosotras mismas, ¿verdad?

Pero veamos todo esto con un poco de perspectiva que he aprendido de Aaron Saari: somos 7500 millones de personas en este mundo y cada uno de nosotros es ÚNICO. Nadie ha tenido un manual de instrucciones y nadie tampoco sabe lo que está haciendo en esta vida. Además, la única realidad que cada uno va a poder percibir es la propia. A partir de estas bases, llegamos a la conclusión de que tú eres única y son justamente todas tus características juntas que te hacen tal y como eres.

Es positivo ver algunos aspectos de otras personas y quererlos nosotras mismas. Es positivo querer cambiar algunas características en nosotras si eso es lo que nos lleva a mejorar como persona y nos va a ayudar en nuestra vida. Sin embargo, es probable que algunas características de nuestro carácter que pensamos ser negativas, en realidad tienen sus aspectos positivos.

¿Has hecho alguna vez un test de personalidad? Aquí tienes un enlace donde puedes hacer uno gratis.

Yo lo hice, por primera vez, cuando estuve en Bansko durante mi reto y me ayudó a solucionar una duda importante que estaba teniendo en esos meses.

Había empezado a pensar que me estaba volviendo asocial porque en la última temporada quería pasar siempre más tiempo sola. Así que cuando leí el resultado de mi test, que indicaba que soy introvertida por un 63%, lo primero que pensé fue que esa era una confirmación de mi teoría de que me estaba volviendo asocial. Sin embargo, lo que aprendí fue que esta introversión está relacionada con la manera en la que cargo mis pilas y que para hacerlo necesito estar sola y tener mi espacio.
Y esta fue una pequeña, pero clara lección, de que no tengo que juzgarme cuando noto algo nuevo en mí, sino que es una pieza más para seguir conociéndome.

Cambiar de perspectiva, aprender a conocernos y a querernos es una ayuda importante para conseguir un equilibrio tanto emocional como mental que, como bien sabes, en mi opinión, son dos de los pilares para mantener un estilo de vida saludable.

Así que deja de juzgarte, aprende a conocerte y quiérete.

Ahora me gustaría saber sobre ti. ¿Ya has llegado a tu tercera década? ¿Cómo la estás viviendo?

Y si es que todavía estás en los 20, ¿hay algo que te da miedo que pueda cambiar?

Finalmente, si ya estás en tus cuarenta, me encantaría conocer tu experiencia.

Deja un comentario aquí abajo o contáctame directamente enviándome un correo a hola@claudiacanu.com.

Si quieres leer más sobre lo que ha pasado en el noveno mes de mi reto, puedes leer el post Los hábitos que me han ayudado en mi reto.

Mil gracias por tu visita.

Un fuerte abrazo,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.